¡¡Socorro!! ¡¡Soy mediocre!!

20 diciembre, 2023

Isabel Jiménez

Escuchado hoy:

“¿Y si dejo de esforzarme tanto, no seré mediocre?”

Se me han erizado todos los pelos del cuerpo, tal ha sido la ansiedad que despedía esa frase, el pánico a ser… eso, mediocre 😣, a no destacar, a no “merecer” a ser “un fraude”…

Sí, es posible que seas mediocre en algún ámbito de la vida. No puedes ser excelente en todo, siempre habrá alguien que lo hará mejor que tú, y otras personas que lo harán peor…🤷‍♀️

¿Quién define dónde empieza y dónde acaba cada “calificación”?🏋️‍♂️

¿Con quién te estás comparando?

¿Cómo te tomas la vida, como una competición donde hay ganadores y perdedores?🏆

¿De quién necesitas el reconocimiento?

¿Qué tal si buscas el punto de satisfacción en hacerlo bien? O a veces, simplemente… ¿en hacerlo? ¿Como por ejemplo, las personas que hacen deporte por gusto, por diversión, sin pretender mejorar ninguna marca ni batir ningún récord?

¿Qué tal si aceptas inclinarte ante el límite de tus capacidades, ya sean físicas, intelectuales, artísticas…?

Y no hablo de resignarse ante las dificultades, sino de saber distinguir entre lo alcanzable de forma saludable, y lo realizable a costa de nuestra salud física o emocional.

De distinguir el valor de nuestros resultados o de nuestra supuesta «excelencia», del valor que nos damos como seres humanos falibles, limitados, y vulnerables.

Toni Nadal, el legendario entrenador de mi estimado Rafa Nadal, tiene hijos tenistas que ha entrenado él también. No son estrellas del tenis, habiendo tenido las mismas oportunidades que Rafa. Quizás les faltó disciplina, motivación, físico… o quizás, sencillamente, no tenía que ser.

¿Debemos considerarles “mediocres” como seres humanos? ¿O aceptar que no todo el mundo puede ser Rafa Nadal?

¿Es Rafa Nadal mejor ser humano por ser el G.O.A.T.? (Aiisshhh lo dejo aquí, que cuando hablo de mi estimado Rafa, no pararía…)

Cualquier cosa que hagamos es mejorable, desde un punto de vista teórico. Buscar la perfección, el “siempre mejor”, pasa una factura elevadísima.

¿Qué precio pagas tú por tu afán de “siempre más, siempre mejor”?

Hacer una terapia individual, ya sea con Gestalt o cualquier otro método que a ti te encaje, te puede ayudar a superar estas ideas, a menudo generadas por una falta de autoestima.

Puedes contactar conmigo aquí

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a mi Newsletter y obtén GRATIS el e-book: Claves para tu Bienestar.

 

Descubre cómo la Terapia Gestalt te puede ayudar a cultivar tus recursos personales para conseguir un mayor bienestar vital.

En el newsletter encontrarás ideas, sensaciones y reflexiones que te acompañaran en tu proceso.

He leído y acepto / He llegit i accepto

¡Gracias! Te has suscrito correctamente!

Pin It on Pinterest